Yecla secreta: fiestas, rutas históricas y rincones que enamoran

Vivir en Yecla es tener la sensación de que cada rincón guarda una historia y que cada fiesta nos conecta con nuestros antepasados. Aquí comparto mis rutas favoritas y esos detalles que los visitantes suelen pasar por alto pero que para mí explican el carácter único de mi pueblo.

Las fiestas que nos definen

San Isidro – mayo. Cuando llegan las flores de primavera, Yecla se viste de tradición y alegría para honrar a San Isidro Labrador. Estas fiestas fueron declaradas de Interés Turístico Nacional en 2021 y son, ante todo, un canto a nuestras raíces agrícolas. Se remontan al siglo XIX, aunque la primera procesión con la imagen del santo no se celebró hasta 1945 Las peñas trabajan durante meses confeccionando las carrozas de la Gran Cabalgata; cada una está decorada con “papelicos” de seda que representan escenas de la vida rural o cuentos locales La elección de las Reinas y Damas de las fiestas es uno de los momentos más esperados, y la gastronomía —con productos tradicionales y embutidos artesanales— se comparte en convivencias y verbenas Es una celebración abierta en la que la música, los bailes y las salvas de pólvora llenan las calles de color y emoción.

Fiestas de la Purísima – diciembre. A principios de diciembre Yecla celebra sus fiestas patronales en honor a la Purísima Concepción, declaradas de Interés Turístico Internacional. Su origen se remonta a 1642, cuando un grupo de yeclanos regresó sano y salvo de la guerra de Cataluña y subió al santuario del Castillo para agradecer a la Virgen Hoy, ataviados con levita y sombrero de dos picos, los hombres rememoran aquella subida entre el estruendo de los arcabuces. Las fiestas comienzan el 5 de diciembre con el acto del Beneplácito; continúan con el Beso de la Bandera, la Alborada y la emotiva Bajada de la imagen desde el santuario al pueblo. El día grande es el 8 de diciembre, cuando la procesión culmina con el juego de la bandera ante la Virgen entre un ensordecedor disparo de arcabuces. Nuestras gachasmigas, gazpachos yeclanos y pelotas de relleno son platos típicos de estas fechas.

Feria de septiembre. La segunda quincena de septiembre se instala en Yecla una feria de atracciones que transforma el recinto ferial en un parque de luces y música. Conciertos de grupos locales y nacionales, casetas con gastronomía y un ambiente festivo atraen a familias y jóvenes. Es una fiesta menos solemne que las anteriores, pero igualmente esperada porque marca el final del verano y nos reúne en torno a la diversión.

Patrimonio monumental

Basílica de la Purísima (Iglesia Nueva). Nuestra basílica es el símbolo de Yecla. De planta en cruz latina y cúpula monumental, se empezó a construir en 1775 y se abrió al culto en 1868. Las bóvedas de la nave central, el crucero y el ábside fueron pintadas por Manuel Muñoz Barberán, mientras que la cúpula fue decorada por Rafael Roses Rivadavia. El templo impresiona por sus proporciones y su fachada neoclásica y, en su interior, se celebran numerosos conciertos de órgano y visitas culturales.

Iglesia Vieja (Iglesia de la Asunción). Esta iglesia gótica del siglo XV, conocida cariñosamente como la Iglesia Vieja, está en proceso de restauración. Su esbelta torre renacentista coronada por un cuerpo piramidal destaca por un friso decorado con cabezas enigmáticas. En la nave se conservaba una imagen gótica restaurada en 1983; hoy se encuentra en la Casa Municipal de Cultura. El entorno de calles y escalinatas y el arco de los Reyes Católicos completan la belleza de este rincón histórico.

El Castillo y el Santuario del Castillo. En la cúspide del cerro del Castillo se alzan los restos de la fortaleza medieval y el santuario de la Virgen del Castillo. Desde el mirador del Paso de la Bandera se obtienen las panorámicas más bellas de la ciudad, con sus tejados y torres emergiendo sobre el paisaje agrícola. El santuario, construido probablemente a finales de la Edad Media y reformado por Justo Millán en el siglo XIX, alberga seis obras pictóricas monumentales de Rafael Roses Rivadavia y otras pinturas de Damián Díaz, Juan Ortuño y Amparo Gálvez. Aquí descansan las imágenes de la Virgen del Castillo y del Santísimo Cristo del Sepulcro; el recinto y la explanada son el escenario principal de las Fiestas de la Purísima.

Monte Arabí y sus leyendas. A pocos kilómetros de Yecla se alza el Monte Arabí, una formación rocosa de gran valor histórico y natural. Para nuestros antepasados era un lugar sagrado: en sus cuevas se conservan pinturas rupestres declaradas Patrimonio de la Humanidad que demuestran que ya en la prehistoria se celebraban rituales en este enclave. Las leyendas hablan de “Los Encantados”: figuras espectrales que se aparecen en las noches de luna llena, quizá espíritus de antiguos habitantes o guerreros Otros mitos describen al monte como una puerta a otras dimensiones donde el tiempo y el espacio se alteran. Más allá del misterio, el Arabí es un tesoro paisajístico con formaciones como el Cañón de los Almendros y la Cueva del Mediodía.

Los Torrejones: la huella romana. A tres kilómetros al este de Yecla se encuentran las ruinas de la villa romana de Los Torrejones, ocupada entre los siglos I a.C. y IV d.C. y hasta el siglo VI. Esta villa rústica formaba parte de un conjunto de explotaciones agrarias dedicadas al cultivo de la vid y el olivo. Las excavaciones han revelado mosaicos, piletas de piedra asociadas a baños termales, separaciones de espacios para señores y trabajadores, cerámicas romanas, bajorrelieves en mármol, columnas y capiteles. Uno de los hallazgos más llamativos es el busto del emperador Adriano. El Ayuntamiento compró los terrenos y organiza visitas para que conozcamos este patrimonio.

Rutas y experiencias que no te puedes perder

Además de los monumentos, Yecla ofrece experiencias únicas. Puedes recorrer su Ruta del Vino, con catas en bodegas y visitas a viñedos, o seguir los senderos que llevan al Monte Arabí y a la Sierra de Salinas. En primavera se celebran rutas florales y en otoño, la Fiesta de la Vendimia y el Festival de Folclore, organizados por el Ayuntamiento y el grupo de Coros y Danzas de Yecla junto a la Ruta del Vino . La gastronomía local está muy presente: vinos con Denominación de Origen Yecla, aceite de oliva, embutidos artesanales y dulces tradicionales que hacen de cualquier visita un placer para el paladar.

Yecla, paraíso para el teletrabajo

He dejado para el final un secreto que cada vez más gente descubre: Yecla es un lugar ideal para trabajar en remoto y disfrutar de una vida “slow”. Contamos con fibra óptica y buenas conexiones a la autovía A‑33, que une las autovías A‑31 (Madrid‑Alicante), A‑30 (Albacete‑Murcia/Cartagena) y A‑35 (Valencia‑Albacete) Estamos a apenas una hora de Murcia, poco más de una hora de Alicante y Albacete y a hora y media de Valencia, lo que permite escapar a la playa o a grandes ciudades cuando apetece. El coste de vida es menor que en la costa, el aire es limpio y la tranquilidad del campo se combina con todos los servicios de una ciudad de tamaño medio. Aquí se vive despacio: puedes empezar el día trabajando desde una terraza con vistas a las viñas y terminarlo con una caminata por el Arabí o una tapa de gazpachos yeclanos en el casco antiguo. Por todo ello, si buscas un lugar auténtico para invertir o para hacer tu vida, Yecla te está esperando.

Fuentes:

turismoregiondemurcia.es

es.wikipedia.org

lacultureria.com

yecla.org

Únete a la discusión